Un cigarro.
Una hoja y una pluma, Sil vous plait!
Dije o pensé al tiempo que exhalaba y salías de la pipa convertido en humo, suave aire impregnado de hierbas, frío y se vuelve alquitrán...
¿Cuántas veces volverás a verme de ese modo?
Quisiera preguntarte a manera de reclamo, volteo y te has vuelto invisible, no lo dejes de hacer que el verme hace que sea un momento mio, hace que el momento exista y por lo tanto yo.
Dame tan solo un suspiro, una risa, una ilusión, la escalera esta tan llena de triques y recuerdos, que aquí sentada no me sirven de nada.
Esto es ajeno a lo demás.
Esto es, ni mas ni menos.
El mar se aparece frente a mi, como un viejo amor, uno al que no recordaba mi mente, sin duda mi espíritu y mi piel si lo recuerdan.
Mi piel que guarda un mapa detallado de aquellos encuentros. Y volvemos, cada día es un encuentro.
EN CUEN TRO.
De nuevo me llenan esas sensaciones, miles de agujas enterradas en la piel, pequeños orificios en donde la luz traspasa nitidamente la barrera del maya.
El sol se prepara como cada día para morir en la noche y dejar que la luna se asome aturdida de tanto dormir, hermosa redondita, no empieces a sufrir.
Tierra entre mis pies, lluvia! Y se hace lodo…
Cambiará la tierra? Solo un poco, esperar al sol y volverá a ser igual.
Hoy en este momento de la producción multicolor me siento libre y deseosa de recorrer los balcones del mundo, de mi mundo.
Una hoja y una pluma, Sil vous plait!
Dije o pensé al tiempo que exhalaba y salías de la pipa convertido en humo, suave aire impregnado de hierbas, frío y se vuelve alquitrán...
¿Cuántas veces volverás a verme de ese modo?
Quisiera preguntarte a manera de reclamo, volteo y te has vuelto invisible, no lo dejes de hacer que el verme hace que sea un momento mio, hace que el momento exista y por lo tanto yo.
Dame tan solo un suspiro, una risa, una ilusión, la escalera esta tan llena de triques y recuerdos, que aquí sentada no me sirven de nada.
Esto es ajeno a lo demás.
Esto es, ni mas ni menos.
El mar se aparece frente a mi, como un viejo amor, uno al que no recordaba mi mente, sin duda mi espíritu y mi piel si lo recuerdan.
Mi piel que guarda un mapa detallado de aquellos encuentros. Y volvemos, cada día es un encuentro.
EN CUEN TRO.
De nuevo me llenan esas sensaciones, miles de agujas enterradas en la piel, pequeños orificios en donde la luz traspasa nitidamente la barrera del maya.
El sol se prepara como cada día para morir en la noche y dejar que la luna se asome aturdida de tanto dormir, hermosa redondita, no empieces a sufrir.
Tierra entre mis pies, lluvia! Y se hace lodo…
Cambiará la tierra? Solo un poco, esperar al sol y volverá a ser igual.
Hoy en este momento de la producción multicolor me siento libre y deseosa de recorrer los balcones del mundo, de mi mundo.
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