No quiero escuchar lo que tienes que decirme, no quiero hablar,
No quiero que me digas como debo sentirme, no quiero que me hables,
no quiero que me veas,
no quiero que me observes y pienses algo sobre mí.
Sólo quiero que imagines que no existieran las ideas, ni las razones, solo los buenos deseos, solo la sensación caliente del dulce vientre del que hemos nacido,
sólo el sonido del tambor que ha sido introducido dentro de tu cuerpo, el cosquilleo del amor, el amargo sabor de la desilusión, las lágrimas y las flores, la avidez insaciable de sabiduría, la curiosidad, la risa y el vacío.
Sólo cerrar los ojos por un momento y sentir cómo floto mientras el agua fluye a su propio ritmoy me doy cuenta que es agua sobre agua,
porque esta dentro de mí y soy parte de ella.
No quiero que me digas como debo sentirme, no quiero que me hables,
no quiero que me veas,
no quiero que me observes y pienses algo sobre mí.
Sólo quiero que imagines que no existieran las ideas, ni las razones, solo los buenos deseos, solo la sensación caliente del dulce vientre del que hemos nacido,
sólo el sonido del tambor que ha sido introducido dentro de tu cuerpo, el cosquilleo del amor, el amargo sabor de la desilusión, las lágrimas y las flores, la avidez insaciable de sabiduría, la curiosidad, la risa y el vacío.
Sólo cerrar los ojos por un momento y sentir cómo floto mientras el agua fluye a su propio ritmoy me doy cuenta que es agua sobre agua,
porque esta dentro de mí y soy parte de ella.
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