* entonces entre volando por las ventanas de sus ojos como relampagos claros de lluvia caliente.
nos sorprendio el encontrar diversas especies de arboles y en las faldas del cerro,bajo pequeños abetos blancos, se hallò un gran maguey verde y espeso, se veia viejo, pasamos junto a el , nos miro sin emociòn, habia en el aire un olor a sacrificio, la tierra repleta de plumas de colores, negras, rojitas, pintitas,
de repente cadaveres arboreos con la raiz aun viva.
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